Historía de Karlovy Vary
Karlovy Vary
La cuidad comenzó a fundarse en la segunda mitad del siglo XIV bajo el mandato del rey Carlos IV. Sin embargo, sus mejores construcciones y su boom en lo relativo a los balnearios llego 200 años después. En el siglo XVII, Karlovy Vary afronto las dificultades de la Guerra de los Treinta Años así como desastres naturales. La cuidad rápido manejo las dificultades de las consecuencias de las catástrofes y fue de este modo capaz de continuar con su actividades balneologías, arquitectónicas y planes culturales. Con el curso del tiempo, las instalaciones de los balnearios ganaron más y más popularidad. La prosperidad de la cuidad ayudo, entre otros, al hecho de que los balnearios llegasen a ser el destino favorito por la rica aristocracia. Sin duda, el paciente más destacado que estuvo en Karlovy Vary en el siglo XVIII fue el ruso Tsar Peter el grande.
La expansión de la balneología indirectamente dio lugar a la nueva sociedad y al especial propósito de edificación. Comenzando el siglo XVIII, la primera casa de balneario pública fue construida con la iglesia barroca St. Mare Magdalena. Más lejos, principalmente se desarrollo el Arte Moderno, en la segunda mitad del siglo XIX donde Mill Colonnade, la Columnata de Aguas Termales, los Baños del Emperador o hoy el teatro, fueron levantado. Algunos trabajos de construcción fueron financiados de los beneficios o ventas de sales termales de los manantiales o de impuestos de los balnearios, los otros fueron financiados por benefactores generosos llegados del extranjero.
Karlovy Vary continua siendo un lugar frecuente de significativa concurrencia. Los balnearios recibieron los grandes nombres de la ciencia, la política y el arte del siglo XIX, incluyendo Beethoven, Franr Josef I, Dobrovsky, Paganini, Chopin, Mozart, Gogol, Tyl, Barrande, Purkyne, Freud y muchos otros.
Al principio del siglo XX, Karlovy Vary fue el balneario más famoso metropolitano en Europa. Ambas guerras mundiales, sin embargo, drásticamente redujeron el número de clientes a la mitad. Después de la II Guerra Mundial, a Karlovy Vary no le duraría mucho tiempo la llegada de la paz, porque el año 1948 trajo la nacionalización de todos los balnearios y sanatorios. La clientela de los balnearios de entonces procedía en su mayoría de los ciudadanos de la Unión Soviética, fue sólo después de que la Revolución Aterciopelada de 1989 que el turista Occidental comenzó a volver a Karlovy Vary otra vez. El número de turistas ha estado aumentando desde entonces.


